«Este producto puede contener sustancias químicas que, según el Estado de California, pueden provocar cáncer, defectos congénitos y otros daños reproductivos» no es precisamente lo que uno espera leer al abrir el estuche, la funda o el accesorio de su nuevo instrumento. Es posible que incluso le resulte alarmante. Sin embargo, si vive en el estado de California y se fija bien a su alrededor, encontrará esta advertencia en objetos de su hogar, en restaurantes e incluso en parques temáticos.
Esta advertencia es consecuencia de una ley aprobada en California en 1986, conocida como la Ley de Agua Potable Segura y Control de Sustancias Tóxicas de California de 1986, o más comúnmente denominada «Propuesta 65».
